jueves, 28 de julio de 2011

Fernando en lo más alto.



Por fin. Fernando Alonso ha vuelto a ganar. Tanto tiempo esperando este momento, y ha tenido que llegar en el Gran Premio que, por estar de vacaciones, no he podido seguir en profundidad. Pero no me importa. Aunque haya tenido que verla en un bar a kilómetros de distancia de mi casa, sin poder escuchar los comentarios ni nada, he disfrutado como una niña. Y es que Fernando se lo merecía, Ferrari se lo merecía. Demasiado tiempo de sequía, pero no dejaron de luchar y aquí están los resultados. No puede decirse que haya sido algo inesperado, porque durante todo el fin de semana Fernando se mostró muy fuerte y capaz de competir de tú a tú con los Red Bull. Algunos prefirieron entretenerse con polémicas normas que se hacen y deshacen y se vuelven a hacer, pero esas cosas no deberían empañar un estupendo fin de semana de carreras en un entorno mágico, que tuve el placer de visitar el año pasado. En carrera, en condiciones cambiantes y muy complicadas, Fernando se puso líder gracias a un error en el pit stop de Vettel y a partir de ahí empezó a abrir hueco y se escapó sin problemas para ganar con una ventaja importante sobre Vettel y Webber, que terminaron segundo y tercero, y en este orden porque así se lo indicaron desde su equipo. Las órdenes de equipo están permitidas este año, por lo tanto, no hicieron nada ilegal ni malo, pero demostraron una gran cantidad de hipocresía teniendo en cuenta sus críticas hacia este tipo de acciones el año pasado.

Hamilton terminó en un meritorio cuarto puesto, después de un fin de semana complicado en el que tuvo que salir décimo. Consiguió esta posición tras pelear por ella duramente con Massa, ofreciéndonos un final de carrera apasionante. El brasileño salió perdiendo, pero luchó dignamente contra un rival de lo más complicado para enfrentarse cuerpo a cuerpo.

La sexta posición fue para Rosberg, séptimo un fantástico Sergio Pérez, octavo fue Heidfeld, noveno Schumi y el último puntito se lo llevó Alguersuari, una vez más corriendo estupendamente teniendo en cuenta los límites de su monoplaza. Los dos HRT terminaron la carrera en las últimas posiciones (18º Liuzzi y 19º el debutante Ricciardo, que promete dar mucha guerra en las próximas pruebas).

En definitiva, una carrera espectacular, con incidentes y adelantamientos, como suelen depararnos los circuitos míticos como este. Próxima parada, otro lugar mágico, Nürburgring, y estaré allí para vivirlo.

PD: Mis disculpas por tardar tanto en publicar esta entrada, pero no he estado mucho por casa. En breves, cosillas sobre Alemania.

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