domingo, 25 de septiembre de 2011

La noche es oscura, pero Vettel vuelve a brillar.



Sebastian Vettel se ha quedado hoy en Singapur a un suspiro de proclamarse Campeón del Mundo por segundo año consecutivo. Finalmente, tendrá que ser en Japón, donde la única combinación que retrasaría más el alirón es muy improbable: Button tendría que ganar la carrera y Vettel no puntuar. De cualquier manera, seguramente en Red Bull empezarán a celebrarlo esta noche. La espectacular temporada de Seb bien merece una buena fiesta, ahora ya no se enfrenta a sus rivales, se enfrenta a sí mismo y a los récords históricos que podría batir de aquí al final de la temporada. La carrera de hoy puede considerarse una representación a pequeña escala de lo que han sido todas las anteriores en conjunto. Victoria de Vettel dominando de principio a fin, sin rival, aunque algún tipo de problema en las últimas vueltas permitió que se le acercara Button. Jenson terminó segundo la carrera después de completar un fin de semana perfecto, y esa es la posición que ocupa ahora en el Mundial. Tiene a raya a su compañero, nada menos que Lewis Hamilton, y se perfila como el principal candidato en la lucha por el subcampeonato. Mark Webber podría quitarle ese logro, pero si lo hace será únicamente por la insultante superioridad de su monoplaza. Hoy terminó tercero, pero otra vez salió mal y tuvo que pegarse con Alonso por el podio en una lucha tremendamente desigual. Terminó delante del español por el ritmo infinitamente superior de su Red Bull y porque se vio beneficiado por la salida del Safety Car tras un incidente de Schumacher con Pérez. Gracias al coche de seguridad, Mark le recuperó a Fernando la distancia, y los doblados (concretamente, Jaime) no contribuyeron demasiado a que el de Ferrari pudiera mantener su posición. Pero Mark no se acercó al ritmo de Vettel ni de lejos, al igual que lleva sucediendo toda la temporada. En cuanto a Fernando, hizo todo lo que pudo con un coche que sigue sin tener ritmo (y seguirá así lo que queda de año, por lo que luchar por el subcampeonato es un reto prácticamente imposible para él) y volvió a demostrar su calidad con una gran salida y luchando en carrera con coches mejores que el suyo. Todo estuvo un poco en su contra: los doblados, el Safety Car, la degradación de los neumáticos... Pero, de cualquier manera, el podio era una quimera.

El que tuvo una carrera horrible fue Hamilton. Empezó saliendo mal, luego se volvió a precipitar y chocó con Massa, esto, además, le obligaría a hacer un "drive trough". Al margen de eso, rodó a buen ritmo y protagonizó grandes adelantamientos, terminando en la quinta posición. Pero no creo que esté contento. Así ha sido toda su temporada: Lewis sigue siendo uno de los pilotos más rápidos, tal vez el más rápido de todos, pero no es capaz de superar su mayor defecto, su impulsividad. Al final, solamente hay que mirar cuántos puntos lleva cada uno de los pilotos de McLaren, la perfecta prueba de que la velocidad pura no lo es todo en la F1. Lo peor de todo este lío es que otra vez Massa ha salido mal parado. Una vez más, un problema se le viene encima y se queda atrás, teniendo que remontar para quedar finalmente noveno. Otro buen ejemplo de cómo ha sido la temporada: Felipe ha sido más lento que Fernando en prácticamente todas las pruebas, pero los 100 puntos de diferencia entre ellos no le hacen justicia. La mala suerte le lleva atacando todo el año pero, como dijo Fernando hace unos años, es mejor agotar tu cupo de mala suerte cuando no tienes un buen coche...

Una de las grandes sorpresas de la carrera fue la quinta posición de Paul di Resta. Desde el viernes, los Force India se venían mostrando muy fuertes, y el sábado se confirmó cuando ambos coches pasaron a la Q3. Suerte, gran ritmo del coche, estrategia y gran pilotaje se combinaron en favor del joven británico, además, Sutil terminó octavo. Entre ellos se coló el único Mercedes que terminó la carrera, el de Rosberg. El último punto se lo llevó merecidamente Sergio Pérez, a pesar de su incidente con Schumi.

Uno de los pocos (en contra de lo que se esperaba) abandonos fue el de Jaime Alguersuari. El catalán estaba teniendo una mala carrera, con "drive trough" incluído, y como lo que mal empieza mal acaba, terminó estrellándose contra un muro al final de la prueba. Además de Jaime y Schumi, solamente abandonaron el Virgin de Glock y el Lotus de Trulli.

La carrera en sí no fue la más emocionante de la temporada en cuanto a pelea en las primeras posiciones y, hubo menos incidentes de lo previsto, aunque la cantidad de adelantamientos no estuvo mal para ser un circuito urbano. Sobre todo, lo más espectacular fue la panorámica nocturna de Singapur, y ver a los pilotos y los coches exprimirse hasta el límite durante dos largas y agotadoras horas.

martes, 13 de septiembre de 2011

Incomprensiblemente bueno.





No lo entiendo. Que alguien me lo explique, por favor. Alguien que entienda mucho de carreras o de cómo alcanzar el éxito supremo en cuatro días o de ambas cosas a la vez. Que alguien meta en este nido de ignorancia que es mi cabeza cómo es posible lo de Red Bull. Una marca de bebidas energéticas compra un equipo de F1 de poco nivel, y en menos de lo que se tarda en construir un edificio lo convierte en el mejor equipo de la Historia de este deporte. El coche más completo, más rápido, más invencible de todos. El coche que deja a los antaño todopoderosos Ferrari y McLaren a la altura del betún. Adrian Newey es una parte importantísima de este proyecto, pero de ninguna manera puede ser el único factor. Tiene que haber algo más. Mucho entrenamiento, mucho trabajo, sí, pero todo eso también lo hacen los de Virgin. El presupuesto tampoco parece ser la clave en este caso. Al coche no le falta nada, ni siquiera fiabilidad. Había sido rápido en todos los circuitos del Mundial, sin importar sus características. Ya nadie se atrevía a decir "este circuito no es para los Red Bull". Pero pensábamos que Monza sería diferente. Monza tenía que ser para los McLaren y los Ferrari, como siempre. Porque Monza es diferente, Red Bull basa su superioridad (en teoría) en la aerodinámica, y en Monza se supone que eso no importa. Se supone que Monza es el opuesto de Red Bull. Solamente es un circuito, pero es para los McLaren y, sobre todo, para los Ferrari, no solamente por cuestiones técnicas, también de corazón. Por lo tanto, debo decir que la pole de Sebastian Vettel me dejó helada. No por el hecho de la pole en sí, sino por lo que significa. Significa que Red Bull ha superado todos sus puntos débiles. Es invencible. No me preocupa ya esta temporada, sino la que viene. Los cambios en el reglamento no son demasiados. Nos guste o no, salvo sorpresa, lo de Baby Schumi va a dejar de ser simplemente una graciosa comparación. Vettel va a empezar a encadenar Mundiales como quien mete bolitas en una cuerda para hacer una pulserilla. Ojalá, de verdad, me equivoque al 100 % en esto. Ojalá.

El domingo fue aún más deprimente en este sentido. El dominio de Seb no había sido una cuestión únicamente de una vuelta lanzada, de hecho, la relación de marchas de su monoplaza estaba más pensada para la carrera. De poco sirvió que Fernando, con una salida magistral desde la cuarta plaza, se colocara primero. Un Safety Car tras un choque múltiple nada más empezar la prueba permitió al español rodar primero unos giros, pero Vettel pronto volvió a su lugar natural y se escapó. No se volvió a saber de él. Su ritmo daba miedo, sobre todo porque seguramente estuvo media carrera sin forzar. En la próxima carrera, en Singapur, podría ser matemáticamente Campeón del Mundo. Por favor, que no le dejen jugar más. Es un abusón.

Por detrás sí que hubo pelea, y de las buenas. A pesar del pobre ritmo del Ferrari (una vez más, lentísimo sobre todo con los neumáticos más duros) Fernando completó una carrera magistral y les brindó un podio a los tiffosi. Las claves fueron su increíble salida y que Schumacher retuvo a Hamilton detrás durante muchas vueltas. Button, en cambio, hizo una carrera increíble. Creo que, a pesar de que Vettel ya es inalcanzable, Jenson encuentra una gran motivación en quedar por delante de su compañero. No tuvo ningún problema para adelantar a Lewis, Schumi y Fernando y colocarse segundo. De todas formas, Hamilton estuvo a punto de birlarle a Alonso la tercera plaza, y no lo consiguió más que nada porque se terminaron las vueltas. Una o dos más y el de rojo se habría quedado sin su merecido cajón.

Detrás terminaron Schumi (que parece haber renacido de sus cenizas), Massa (otra vez la mala suerte le atacó, en esta ocasión involucrándolo en un incidente con Webber al principio de la carrera) y un espectacular Jaime Alguersuari. Los abandonos de algunos pilotos punteros (Rosberg y Mark), tener suficientes neumáticos nuevos y saber cuidarlos, aprovecharse del lío en la salida para ganar posiciones y, sobre todo, un pilotaje espectacular, le permitieron conseguir su mejor posición en F1 y ser "el primero de los mortales". Al menos se habrá quedado más a gusto que en Bélgica y se habrá sacado la espinita. El resto de puntos se los llevaron Di Resta, Senna (que también se habrá quitado un peso de encima) y Buemi (gran botín para Toro Rosso en su carrera de casa).

En la carrera hubo adelantamientos, incidentes y sobre todo muchos abandonos, además de los ya citados. En realidad solamente terminaron la carrera 16 coches, con lo que el HRT de Ricciardo logró la posición 16. El de Liuzzi quedó fuera de combate a las primeras de cambio, de hecho, fue el que provocó el lío de la salida y la parte más loca de la prueba. Pero, pase lo que pase, hay algo que no cambia. Todos sabemos lo que es.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Remontando por Eau Rouge.



Después de un parón veraniego que a todos los fans se nos hizo eterno (reconozco que a mí no tanto como de costumbre, porque estuve ocupada con otros asuntos) la F1 regresaba el pasado fin de semana en uno de los mejores circuitos del calendario: el de Spa, en Bélgica. El mítico trazado no decepcionó y nos ofreció una apasionante carrera.

El sábado fue tremendamente atípico. No porque Vettel consiguiera una nueva pole, pero sí por algunas otras cuestiones interesantes. Jaime Alguersuari, que desde que les cogió el punto al coche y sobre todo a los neumáticos le está dando un repaso a su compañero, clasificó sexto. Una posición por detrás quedó Bruno Senna con el Lotus Renault recién "heredado" de Heidfeld. También clasificó muy bien Sergio Pérez, noveno. Esas fueron las sorpresas positivas. Las negativas las protagonizaron Schumacher, Button y Alonso. El alemán, que cumplía 20 años en la Fórmula 1, tendría que salir último tras perder una rueda nada más salir a la pista. El inglés se quedó fuera en la Q2 por culpa de un error de cálculo de su equipo, que le mandó entrar en boxes antes de tiempo, cuando la pista se estaba secando y todos estaban mejorando sus registros. En cuanto al piloto asturiano, con problemas de tráfico (según dijo, le estorbó Checo) y sin poder calentar bien sus neumáticos, solamente pudo ser octavo. Y si a esto le añadimos que Fernando no es un experto en condiciones cambiantes de mojado y seco y que parece perseguirle algún tipo de maldición en Spa desde que ganara allí en la F3000...

La carrera fue otra historia. Empezó mal para los intereses de los españoles y, sobre todo, de Jaime. Bruno "se emocionó" demasiado en la salida y se llevó por delante al catalán. No tengo palabras para describir la rabia que me dio eso. Nadie sabe cuándo va a tener Jaime otra oportunidad tan buena de quedar entre los 5 o 6 primeros. Tal vez nunca. Espero que pronto. Entiendo que Bruno esté desesperado por demostrar que el asiento merece ser suyo y que no les vale la pena cambiarlo por Grosjean cuando termine la GP2, pero sus esfuerzos van a ser en vano. Mientras tanto, Webber se quedaba clavado (para variar) y Rosberg hacía una salida estupenda y se colocaba en cabeza, aunque le duraría poco la alegría. Vettel no tardaría en pasarle y empezar a abrir hueco mientras los Ferrari y Hamilton trataban de superar al de Mercedes. Felipe no lo conseguía, y Alonso perdió la paciencia y los pasó a los dos, colocándose primero al haber parado ya Vettel y alimentando los esperanzas de una victoria o, al menos, un podium.

Las paradas en boxes fueron tempranas, pues los neumáticos sufrían graves problemas de blistering, asunto que nos mantuvo entretenidos durante toda la mañana. Varios pilotos habían parado ya y se habían producido algunos cambios de posición cuando tuvo lugar el momento más dramático del Gran Premio. Hamilton chocó con Kobayashi y, durante unos momentos, se quedó inmóvil en el monoplaza. Por suerte, el británico salió ileso, pero nos dejó con el susto en el cuerpo un buen rato. Lewis debería controlar su impetuosidad si no quiere que algún día tengamos una desgracia de verdad. Queda dicho.

El accidente provocó la salida de un Safey Car que la mayoría de pilotos aprovecharon para parar en boxes. Webber y Alonso, en cambio, decidieron seguir en pista. Cuando se relanzó la carrera, Vettel no tardó en pasarlos y empezar a abrir hueco a toda velocidad. Ya no habría quien le disputara la victoria al Campeón, al que una vez más le salió todo bien: estrategia, fiabilidad y rendimiento del monoplaza y un pilotaje soberbio. Solamente tenía que copiar la estrategia de Alonso a la hora de poner los neumáticos más duros. Además, siendo su coche mucho más rápido sobre todo con ese compuesto, no tuvo ningún problema para mantener a raya al asturiano. A esas alturas de la carrera, Fernando tenía otras preocupaciones. Webber venía por detrás con los blandos rodando muchísimo más rápido que él, y no tardaría en adelantarlo. Lo mismo le pasó poco después con Button, que completó una remontada espectacular, desde la posición 13 al podium. Podium del que Fernando se quedó fuera principalmente debido al triste rendimiento del Ferrari con las gomas duras.

Finalmente, tras incidentes, abandonos, adelantamientos y remontadas, la carrera terminó con victoria para Vettel seguido de su compañero Webber (que hizo una gran carrera si tenemos en cuenta su mala salida) y de Button. Cuarto fue Alonso y quinto fue un espectacular Michael Schumacher que sacó todo lo que tiene dentro en esta fecha tan especial para completar la mayor remontada de su vida: desde el 24º (último) hasta el 5º lugar. Sexto fue Rosberg (un buen resultado para Mercedes), séptimo Sutil (gran carrera), octavo Massa (que sufrió un pinchazo y no hizo la carrera de su vida pero, no lo olvidemos, lleva dos sábados consecutivos batiendo a Alonso), noveno Petrov y décimo Maldonado, que por fin logró puntuar y ayudar un poquito a su necesitado equipo. No hay que olvidar que las dos grandes remontadas de la carrera las protagonizaron los pilotos (Button y Schumi) que salieron con los neumáticos duros al principio de la prueba, de forma que la desventaja que hubieran acumulado con el mismo quedó diluida con la salida del Safety Car.

En resumen, podríamos decir que la carrera de Spa fue, simplemente,otro paso de gigante del pequeño Seb para convertirse en el bicampeón más joven de la Historia.

viernes, 26 de agosto de 2011

Cambio en la alineación de Lotus Renault.

Bruno Senna correrá en el asiento de Nick Heidfeld. De momento el brasileño no ha empezado con muy buen pie, sufriendo un pequeño accidente en los primeros entrenamientos libres. De todas formas, eso podría haberle pasado a cualquiera. Habrá que esperar un poco más para ver lo que puede llegar a conseguir.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Algunas fotos de Alemania.

























Algunas fotos hechas por mí (en las que salgo yo las hizo mi padre) en el Nürburgring, no son gran cosa pero para mí son especiales :3

domingo, 31 de julio de 2011

A río revuelto, ganancia de Jenson.




Después de acudir a un Gran Premio, se produce (o al menos a mí me sucede) un fenómeno bastante desagradable, que consiste en que las dos o tres carreras siguientes, que tengo que ver por la tele, me saben a muy poco por muy buenas que sean, porque inevitablemente las comparo con lo vivido ese fin de semana tan especial y las comparaciones, como todo el mundo sabe, son odiosas. Pero el increíble Gran Premio de Hungría casi ha conseguido que no sintiera para nada ese fenómeno o, al menos, no en la medida en que lo sentí el año pasado.

La carrera en el Hungaroring ha sido apasionante. Una vez más, el clima excesivamente frío y lluvioso que hay este verano en Europa jugó a favor del espectáculo. Este era un Gran Premio especial para muchos, por ejemplo, Fernando Alonso cumplía aquí 30 años y 30 carreras con Ferrari, Jenson Button cumplía 200 GP, Nico Rosberg 100, Toro Rosso otros 100, los 25 años del circuito... Además, este circuito nos trae a los aficionados muchos recuerdos. Algunos positivos, como esa carrera apasionante de 2006 que empezó con una remontada imposible de Fernando Alonso bajo la lluvia (en mi opinión, su mejor carrera, aunque acabó mal por cualpa de una tuerca mal ajustada) y acabó con la primera victoria de Button y el único podium de su vida para Pedro Martínez de la Rosa. Otros son muy negativos, como el accidente de Felipe Massa en 2009 que nos tuvo a todos con el corazón en un puño mientras su vida pendía de un hilo. Con todos estos datos y antecedentes, la carrera prometía emoción, a pesar de tratarse de un circuito poco propicio para adelantar (incluso con KERS y DRS) y de que no había previsión de lluvia para el domingo.

Previsión que, para variar, no se cumplió. La lluvia hizo acto de presencia antes del inicio de la carrera, obligando a todos a salir con los neumáticos intermedios. En la pole volvía a estar, tras un par de carreras sin ocupar su posición habitual, Sebastian Vettel. A pesar de su sospechosa mano vendada y de los rumores que indicaban que se estaba sintiendo la presión, el sábado Seb había vuelto a demostrar por qué lidera el Mundial con esa ventaja. A su lado partía Hamilton, ganador del pasado Gran Premio, y detrás de ellos Button y (sorprendentemente, por primera vez en mucho tiempo) Massa por delante de Alonso. La distancia entre los dos Ferrari en calificación fue muy poca, pero suficiente para levantar un poco la moral de Felipe, después de muchísimas carreras calificando por detrás de su compañero. Detrás salía Webber, muy rezagado con respecto a Vettel, y dando un paso atrás importante después de sus últimas poles. Hay que decir en su defensa que tuvo problemas con su coche. En la salida, Alonso se veía superado por los dos Mercedes de Rosberg y Schumacher, a los que adelantó poco después, aunque no tardaría en salirse de pista y regalarle de nuevo la posición a Nico. No era el único Ferrari con problemas para mantenerse en pista, ya que Massa sufría un golpe contra las barreras que, aunque mutiló la parte trasera de su monoplaza, no le impidió continuar en pista. Cuando Fernando recuperó por fin la posición con Rosberg de nuevo, en la vuelta 9, los de delante se habían alejado bastante.

La pista empezó a secarse rápidamente al no caer más lluvia, y los pilotos pararon en boxes para poner neumáticos de seco. Al ser una carrera en mojado, no había obligación de poner los compuestos más blandos (los superblandos en esta carrera) y los más duros (los blandos en este caso), ofreciendo la posibilidad de elegir estrategias muy diversas. Después de la primera parada en boxes, la situación de carrera era: Hamilton, Button, Vettel, Webber, Alonso. Durante esta primera parte de la carrera, hubo adelantamientos, coches que se salían de pista e incidentes, el más espectacular el incendio en el coche de Heidfeld. No es la primera vez que le sucede algo así al Lotus Renault y, si su coche además de no correr no es seguro, deberían revisarlo bien a fondo. Error de seguridad también no sacar un Safety Car en una situación tan peligrosa, con un coche en llamas justo en la salida del pit lane. Mientras tanto, los pilotos hacían una nueva parada, los de delante manteniendo posiciones. Unas vueltas después, Hamilton cometería una imprudencia que le costaría cara. Hizo un trompo y, por miedo a perder el liderato, estuvo a punto de llevarse por delante a un Force India en su intento de darse la vuelta rápidamente. Esto le costaría un drive trough que, de todas formas, no sería lo único que le haría perder la carrera. La lluvia volvió a caer ligeramente mientras los pilotos volvían a parar en boxes. Fernando paró muy pronto a cambiar el juego de superblandos, que parece ser que estaba defectuoso, por uno de blandos. Pero la entrada en boxes más sorprendente tendría lugar unas vueltas después. La fina lluvia se mantenía, y el líder Hamilton paraba a poner neumáticos intermedios. Decisión inexplicable para alguien que va primero. Sé que es fácil decirlo desde fuera y cuando ya ha terminado la carrera, pero la estrategia de Lewis fue un claro error. Otro error, pero este de pilotaje, lo cometió Fernando, impidiéndole cualquier posibilidad de acercarse a la segunda posición de Vettel. Mientras tanto, Jenson, despojado de la presión de su compañero de equipo, con el que había estado luchando cuerpo a cuerpo hasta la parada para poner intermedios, caminaba con paso firme hacia la victoria.

En las últimas vueltas, la emoción la pusieron sobre todo un grupo grande de pilotos (Jaime entre ellos) luchando por los últimos puntos y Hamilton y Webber luchando por la cuarta posición, que finalmente se quedaría el inglés. En cuanto a Alguersuari, tuvo la mala suerte de chocar con Kobayashi y perder la posibilidad de terminar octavo, logro que le correspondería a su compañero Buemi. Al menos, Jaime consiguió quedar décimo y llevarse el último punto. La carrera ya no dió más de sí, y terminó con una increíble victoria para Jenson Button en su GP número 200, seguido de Vettel, que mantiene sin problemas su ventaja en el Campeonato, y de Fernando que, aunque no hizo su mejor carrera ni mucho menos (calificó por detrás de Massa, perdió posiciones en la primera vuelta, tuvo varias salidas de pista, le falto ritmo en muchos tramos de la prueba...) consiguió arañar su cuarto podium consecutivo. Detrás de Hamilton y Webber entró Massa seguido de Di Resta, que consiguió una espectacular séptima posición con su Force India. Octavo fue Buemi, noveno Rosberg y décimo Alguersuari. Los dos Hispania terminaron la carrera. Luizzi lo hizo en 20º lugar pero lo increíble fue lo de Daniel, que terminó 18º... doblando a D'Ambrosio y al propio Vitantonio.

En resumen, una gran carrera antes del inevitable parón veraniego. Incidentes, adelantamientos, meteorología cambiante, un coche ardiendo... y un tal Jenson volviendo a pescar, 5 años después, en río revuelto.

viernes, 29 de julio de 2011

Felicidades, Fernando :)


El tiempo pasa volando, y ya tienes 30 tacos. Sigues siendo muy joven, pero parece que fue ayer cuando eras el más joven de la parrilla y luchabas carrera a carrera por subirte a podium. A veces acababa mal, otras bien. En 2003 ganaste por primera vez, siendo poco más que un niño. En 2005 fuiste Campeón del Mundo, cumpliste tu sueño, y según dices ese sigue siendo tu mejor recuerdo. Es lógico, tuvo que ser un día de lo más especial. Y en 2006 volviste a hacernos soñar. A partir de ahí, las cosas cambiaron un poco. Empezaron a surgir nuevos aficionados de debajo de las piedras, y los españoles seguidores de la F1 pasamos de ser cuatro frikis a una multitud. Algunos de los que se unieron siguen siendo fans tan estupendos como los que llevábamos algo más de tiempo, otros te abandonaron cuando pasó el "boom". Están en su derecho, pero no los considero verdaderos fans. Los verdaderos fans vamos a estar siempre a tu lado, en los buenos momentos y en los malos, luchando por victorias o por entrar en la Q3, por lo que te permita el coche que tengas en cada momento. Sabemos que siempre lo das todo y eso es lo importante, y los que entendemos algo de este deporte nos damos cuenta de que es imposible ganar siempre, de que la F1 se basa en ciclos y que a veces toca estar arriba y a veces abajo. Alguna vez nos enfadamos contigo o nos parece que no lo das todo, pero todos nos enfadamos alguna vez con las personas que queremos, es algo humano. Pero en el fondo nunca, nunca vas a caminar solo. Cuando surgió el "boom" del alonsismo, también surgió el antialonsismo, o como se llame. Es decir, una serie de personas cuyo único objetivo en la vida es criticar todo lo que haces, dices o incluso la ropa que llevas. No les hagas caso (vale, ya o se lo haces, lo sé). La envidia siempre ha sido el deporte nacional en España y, bueno, en el resto del mundo. Hay quien tiene una vida tan triste que necesita consolarse criticando a gente que no conoce de nada. Si eso les hace felices... En fin, que espero que pases un día fantástico con tu familia, tus amigos, tu equipo. Y que no te olvides de las personas que, sin que tú nos conozcas, te admiramos y te queremos y nos preocupamos por ti. Felicidades, y a seguir ganando.